Es
muy común de la sociedad, aplicar la palabra economía a actividades
matemáticas, administrativas y financieras; y a su vez, albergar la extrañeza
cuando este concepto se mueve en las sublimes y significativas verdades de la espiritualidad
y la religión cristiana.
No
obstante la definición base que proviene del griego οἰκονομία (oikonomía):
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| etimología de economía |
Pero
como nos suele ocurrir a muchos, la definición se limita al primer significado
y no se consideran los otros términos que a simple vista parecen sinónimos,
pero que cuando se aplican concretamente a una situación específica, argumenta
la aparente extrañeza o incoherencia.
El
caso es que de los otros significados de οἰκονομία,
“plan” o “designio”, "disposición" es la llave maestra para abrir el entendimiento a esta significativa relación; a la
apertura de la salvación.
El
equivalente término en latín es dispensātio
y con el que la Iglesia católica desde sus comienzos ha interpretado, establece que Dios había designado/comunicado/administrado (en orden de precisión, de aplicación a significados) el bien de la humanidad.
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| Jesucristo, el mediador de la economía de la salvación. Fuente: www.mulpix.com |

