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| Fuente: photos.com |
Es
bastante seguro que esta frase sea atribuida a la Biblia, pero en realidad,
muchos concuerdan que no existe en ninguno de sus 73 libros. Entonces, ¿de
dónde procede y por qué popularmente se cree que es una máxima de la Sagrada
Escritura?
Aunque
bíblicamente esta expresión sí pueda relacionarse con frases afines, por ejemplo,
Josué 1, 9; Isaías 41, 10; Santiago 4, 8…
la frase históricamente datada se deduce de una de las fábulas de Esopo
llamada: Hércules y el boyero, o Hércules y el carretero.
Posteriormente
(posiblemente parafraseando la frase) se puede encontrar en personalidades como:
San
Agustín de Hipona: “No manda, pues, Dios cosas imposibles; pero al imponer un
precepto te amonesta que hagas lo que está a tu alcance y pidas lo que no
puedes” (Tratado: De la naturaleza y de la
Gracia, capítulo XLIII).
Benjamín
Franklin: “God helps those who help themselves” (traducción: “Dios ayuda a los
que se ayudan a sí mismos”), se dice fue publicada en el Almanaque del Pobre
Richard en el año 1757.
Ben Carson:
“Haz lo mejor que puedas y deja que Dios haga el resto”.
Fuentes
















